Las velas son capaces de ambientar y decorar tu casa, sea la época que sea. Los olores y aromas que desprenden dan calor e intimidad a cualquier hogar, convirtiéndolo en un hogar en el que estar, relajarnos y crear recuerdos especiales. Te contamos algunos tips para que, tras llevar horas y horas prendida, tus velas se mantengan tan bonitas y cuidadas como el primer día. 

👉🏼 Tip número uno: la primera vez que utilices tu vela, es importante que sea durante varias horas para que la cera se derrita de manera uniforme. Así, evitaremos que los bordes queden inutilizados. Por lo tanto, es importante no apagarla antes de que la capa superior se derrita de manera uniforme. ¿Otro consejo para no obtener una superficie dispareja? ¡No moverla mientras aún esté caliente! Siempre es mejor esperar a que se enfríe para que la cera no se derrame.

✌🏼Tip número dos: muchísimas velas aromáticas, como las Woodwick, vienen con una tapa en su packaging. Para que el olor de nuestra vela mantenga su intensidad con los usos, recomendamos taparla cuando la dejemos de usar. Te recomendamos probar la vela Cinnamon Chai, con un reconfortante aroma a canela con notas de vainilla, perfecto para una tarde otoñal. 

👌🏼 Tip número tres: antes de volver a utilizar tu vela, recomendamos cortar la punta de la mecha quemada. SI la mecha es de algodón, es posible que se cree una “bolita” en la punta que puede dar olor a quemado y neutralizar el aroma de la vela

👋🏻 ¿Cuándo es el momento de decir adiós a nuestra vela? Cuando la superficie de la cera no supera los 6 mm, es mejor dejar de utilizarla. En este caso, podemos meter la vela en el congelador para que la cera sea más fácil de quitar. Así, cuando hayamos limpiado el envase, podemos darle una segunda vida.